Una serpiente venenosa se metió en un árbol de Navidad e intentó atacar a una familia

Rob y Marcela Wild se sorprendieron al notar que en su árbol de Navidad, recientemente decorado, apareció una serpiente venenosa, de tipo boomslang. Poco tiempo antes del hallazgo, los niños Edward y Sahara colaboraron para dejar en condiciones el pino navideño.

La serpiente, también conocida como culebra arborícola de El Cabo, es la más venenosa de Sudáfrica por delante de la mamba y la cobra, por lo que una mordedura podría resultar fatal sin el antídoto.

La familia se inmutó del miedo que les provocó, mientras veían a su llamativo invitado con colmillos moverse por diferentes ramas, y luego acomodarse entre las luces y el oropel. Rob, de 55 años, de Borehamwood, Herts, dijo a The Sun: “Acabábamos de decorar el árbol y los niños estaban poniendo los regalos debajo antes de encender las luces”.

Y siguió: “Estábamos admirando nuestro trabajo cuando mi esposa Marcela señaló a nuestros dos gatos y dijo que pensó que podría haber un ratón en el árbol mientras lo miraban”.

Además, relató que “a menudo traen regalos” de la finca en la que viven, así que Marcela fue a mirar de cerca, y a tratar de saber qué era lo que ocurría. Al mover unos adornos, observó una cabeza de serpiente que la miraba fijamente.

“Ella soltó un chillido y gritó ‘serpiente’ y todos regresamos y yo avancé para ver mejor, lo busqué en Google y me di cuenta de que era un boomslang mortal”, comentó.

“Teníamos un número para un cazador de serpientes y llamamos y él nos dijo que lo mantuviéramos en el árbol, así que cada vez que bajaba, hacíamos crujir los regalos para enviarlo de regreso”, reveló el hombre.

Dijo que “fueron dos horas muy largas hasta que llegó aquí”, y fue como si la policía hubiese arribado a la vivienda, pero una vez que el especialista la enganchó con sus pinzas, “pudimos respirar de nuevo”.

Ni bien llegó a la vivienda, el especialista tomó con pinzas al animal, y lo extrajo del inmueble (Foto: the sun)

Rob, el comerciante bursátil del Reino Unido, se mudó a Sudáfrica 15 años atrás con su esposa Marcela y tienen un hijo Edward, de 11 años, y una hija, Sahara, de seis.

Señaló: “¡Deseaba que hubiera muchas cosas debajo del árbol para el día de Navidad, pero una cosa que no deseaba era una serpiente venenosa de cuatro pies de largo!”. Hasta que el cazador profesional de serpientes, Gerrie Heyns no quitó el animal de ahí, la familia no pudo respirar tranquila.