Un hombre se tiró al mar para rescatar a un perro que cayó cuando paseaba con sus dueños

Un perro de raza Caniche Toy estaba paseando junto a su familia este miércoles por la mañana en la zona de Punta Iglesia, en Mar del Plata. Repentinamente, tras un descuido, el animal cayó al mar y tuvo que ser rescatado por un hombre que transitaba por el lugar. El heroico salvataje quedó registrado en un video.

De acuerdo con el relato de los testigos, cuando los familiares de la mascota vieron que había caído al agua, comenzaron a pedir ayuda de forma desesperada. Para peor, el animal intentaba llegar a la orilla, pero no lo lograba.

Fue en ese entonces que apareció un hombre, quien se sacó la ropa y se zambulló para rescatarlo pese a la baja temperatura. En las imágenes se puede ver que lo tomó con sus brazos y lo llevó hacia la superficie. Una vez en la orilla, se lo entregó a uno de sus dueños.

De inmediato, todas las personas que presenciaron la situación comenzaron a aplaudir al joven, que arriesgó su vida por el animal.

El héroe de esta historia fue identificado como Pablo Cárdenas, es bodyboarder, tiene 38 años y desde hace 24 frecuenta a diario la playa popularmente conocida como “La Pepita”, en Punta Iglesia. “En invierno en esta zona no hay guardavidas, entonces vengo por las dudas. Yo sabía que en algún momento iba a pasar algo así”, relató en diálogo con 0223.

En cuanto al momento del rescate, el hombre recordó que el animal saltó de la piedra al mar. “En ese instante metí al agua y lo saqué”, comentó. Asimismo, aseguró que al salir y entregarle la mascota a sus propietarios, le ofrecieron dinero por rescatarlo, pero no lo aceptó.

“Desde que mi mamá me regaló mi primer traje de neoprene que vengo acá. Ella siempre me dijo que había desperdiciado mi vida en la playa. Los perritos no hablan, pero van a hablar en el cielo y sé que me lo va a agradecer”, expresó..

Según contó, todos los días se acerca a la playa para practicar bodyboard, ayudar a algún surfer que lo necesite o, simplemente, observar a los deportistas que van a entrenar.

Pese a la rápida viralización que tuvo su accionar, Pablo no tenía conocimiento de la repercusión que tuvo. Esto se debe a que desde hace tres años no maneja redes sociales, tampoco mira televisión ni cuenta con un celular. Recién cuando su grupo de amigos y familiares le dijeron, tomó dimensión de lo que había hecho.