¿Por qué se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre?

Cada 14 de junio es celebrado el Día Mundial del Donante de Sangre para concientizar sobre la necesidad urgente de disponer de sangre segura para utilizarla, donde y cuando sea necesario, con miras a salvar vidas. La elección de este día corresponde al nacimiento en 1868 de Karl Landsteiner, un patólogo y biólogo austríaco que descubrió y tipificó los grupos sanguíneos, lo que le concedió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1930.

Todos los años se celebra la donación voluntaria de sangre, enmarcada dentro de temáticas especiales. Las de este año son  «La sangre segura salva vidas» y «Doná sangre para que el mundo sea un lugar más saludable».

La idea de estas consignas es centrarse en la contribución que el donante puede realizar para mejorar la salud de los demás en la comunidad, así como remarcar la importancia de esta práctica para que las personas puedan acceder a sangre y a productos sanguíneos seguros y de calidad garantizada, tanto en situaciones normales como de emergencia. 

A pesar de todos los avances científicos y tecnológicos en la actualidad, la sangre no se puede fabricar. Por eso, la única manera de conseguirla es mediante la donación voluntaria de las personas solidarias.

La periodicidad en las donaciones es lo que permite mejorar la calidad y seguridad de la sangre, ya que el donante habitual no sólo es estudiado de manera más frecuente sino que también está más informado acerca de las conductas responsables que debe tener para no afectar al receptor de la sangre.