Sociedad

Por las últimas lluvias, se esperan 400 mil toneladas más de trigo

Las recientes lluvias mejoraron las perspectivas productivas para el trigo en la campaña 2021/22, al pasar de una proyección de 20,1 a 20,5 millones de toneladas, según informó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). “Este guarismo surge de tener en cuenta 6,9 millones de hectáreas sembradas y 200 mil que no llegarían a ser cosechadas”, detallaron.

La entidad santafesina indicó que agosto cerró prácticamente sin agua y con 650.000 hectáreas “regulares a malas”. Pero las recientes lluvias cambiaron de dirección a la campaña y gran parte del trigo de la región pampeana retomará su crecimiento, casi sin sacrificar potencial de rinde en las principales provincias productoras.

Hasta hace una semana atrás, en Buenos Aires se estimaban 150.000 hectáreas “regulares a malas”, 180.000 en Córdoba y 100.000 en Santa Fe. Pero ahora se revirtieron los efectos de la falta de agua y de las bajas temperaturas de fines de julio y principios de agosto.

Así, el panorama es totalmente distinto respecto a hace un año, cuando en septiembre del 2020 las restricciones hídricas golpeaban fuertemente al cultivo y la estimación de rinde bajaba a 18 millones de toneladas.

Las tormentas, ocurridas desde el 1 hasta el 8 de septiembre, terminaron con tres meses de sequía en la región pampeana. Numerosas localidades del centro bonaerense han superado los 90 mm acumulados durante estos días.

El 60% de Buenos Aires recibió entre 45 y 70 mm, lo mismo el 57% de La Pampa y el 90% de Entre Ríos. En Santa Fe, ese monto solo lo recibió el centro sur y una franja del este. La provincia en promedio alcanzó 30 mm.

En Córdoba, lo más favorecido fue el sur de la provincia y norte del departamento Marcos Juárez con 45 a 60 mm. Las tormentas dejaron en el 63% del territorio cordobés lluvias mayores a 15 mm.

La zona productora de San Luis también cambia abruptamente de escenario con más de 45 mm. Hubo lluvias muy importantes en Misiones y Corrientes, algunas zonas superaron los 100 mm. Mientras que el noroeste argentino quedó fuera de alcance.

Las zonas productivas del este de Chaco y oeste de Santiago del Estero apenas recibieron un puñado de milímetros. “Para el trigo 2021/22 estas lluvias marcaron un hito porque dejan atrás un escenario muy diferente”, se indicó.

La BCR además comunicó que los cultivos, en general, están sanos, con una presencia muy baja de enfermedades, sin plagas importantes ni problemas de malezas por la buena implantación.

Con la “excelente fertilización” realizada este año, se espera una recuperación muy importante tras las precipitaciones. En general, planean llegar a espigazón con buenos números de macollos y en muchas áreas ya se habla de pisos de rendimientos que son muy superiores a los del trigo del año pasado.

“Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos, y buena parte de Córdoba y Santa Fe se perfilan con un potencial muy bueno en términos de rinde. En cambio, el déficit hídrico se agrava en el norte del país. Chaco, Santiago del Estero y Tucumán son las provincias más afectadas”, puntualizó el informe.

Asimismo, “el cultivo está transitando etapas de alta demanda hídrica con escasas reservas y muy castigado por las fuertes heladas de fines de julio, cuando nevó en el sur de Brasil. Prácticamente, el cereal “se ha hecho con las reservas de agua que dejó el otoño”, señalaron desde la bolsa rosarina.

Los cuadros más atrasados ya están espigados y llenando granos los más adelantados. Muchos lotes siguen verdes pero han perdido las hojas de abajo. “Removilizó todo (el nitrógeno). Algunos lotes están muy complicados. Lo bueno es que no hubo soplete y va a estar fresco en los próximos días”, dijeron los técnicos citados por la BCR.

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