Las vacunas bivalentes aún no llegaron a la Argentina, pero ya se aplican en otros países de la región

Luego de tres años de pandemia, el virus SARS-CoV-2 que causa el COVID-19 ha evolucionado y las nuevas variantes que emergieron han sorteado gran parte de la respuesta inmune que las personas adquieren al vacunarse y/o al cursar la infección. Por eso, luego de las vacunas de primera generación elaboradas en tiempo récord, llegó el momento de las fórmulas de segunda generación, destinadas tanto a la versión original del coronavirus identificada en Wuhan como a la variante Ómicron y sus sublinajes.

Las vacunas bivalentes parecen ser un verdadero atajo innovador para terminar con la pandemia, no sólo desde el aspecto científico, sino también desde la eficacia para frenar la transmisión y reducir la circulación del SARS-CoV-2, y actuar sobre los grandes bolsones poblacionales que aún tienen los esquemas incompletos.

Aún así, se trata de formulaciones con las que Argentina todavía no cuenta. Según pudo saber Infobae, las negociaciones entre el Ministerio de Salud de la Nación y el laboratorio Moderna se encuentran avanzadas por lo que podrían arribar al país en los próximos días, posiblemente a fines de este mes o comienzos de febrero. La ministra Carla Vizzotti llamó a una conferencia de prensa para esta tarde en la que anunciará la llegada de esos inoculantes para incorporarlos como dosis de refuerzo, dijeron fuentes oficiales.

Las dos vacunas bivalentes que hoy ofrece el mercado pharma son producidas por los laboratorios Pfizer y Moderna. Fueron desarrolladas para que el cuerpo aprenda a combatir dos tipos de antígenos a la vez, en una sola inyección (one shot), y apuntan por ahora a la variante ancestral del COVID, la llamada Wuhan, y la actualmente dominante en todo el mundo, la Ómicron y sus sublinajes. De esta forma, las vacunas bivalentes tienen en su matriz genética dos cepas distintas.

En la región ya hay varios países que comenzaron a ofrecer a su población las vacunas bivalentes. En Chile, a partir de este lunes 16 de enero se encuentra disponible para todas las personas mayores de 50 años y grupos como los docentes y las personas con inmunocompromiso.

En Brasil se aplican desde diciembre en personas mayores de 14 años. Allí fueron adquiridos los inoculantes de Pfizer que protege contra enfermedad grave causada por las variantes original de Wuhan y Ómicron original y su sublinaje BA.1.

También en Perú, desde el 1 de enero de 2023 se inició la aplicación de la vacuna bivalente contra el COVID-19. Mediante un comunicado el Ministerio de Salud informó que el proceso de vacunación empezó con el personal de salud y se está ampliando paulatinamente a los adultos mayores y personas con comorbilidad.

Por su parte, Panamá también inició la vacunación con ese inoculante. La ministra consejera para asuntos relacionados a la Salud de ese país, Eyra Ruiz, dijo que las dosis de vacuna bivalente contra COVID-19 están siendo aplicadas en fases, tal y como se estableció con la vacuna monovalente. Se encuentra vigente la fase 1 que contempla trabajadores de la salud, adultos mayores en asilos y enfermos, fuerzas de seguridad, entre otros grupos.

Mientras tanto, Uruguay evaluará en los próximos días en el marco de una reunión de la Comisión Nacional Asesora de Vacunas, convocada por el Ministerio de Salud Pública (MSP), la posibilidad de avanzar en el mismo sentido y adquirir dosis de bivalente.

Hasta aquí, las vacunas son único escudo protector y seguro contra la resiliencia que ha evidenciado el virus SARS-CoV-2 que sigue resignificándose entre los seres humanos, a través de nuevas variantes, y aprendió de sutilezas, a través de los sublinajes. En especial las ahora llamadas bivalentes o de segunda generación, que proponen atacar al virus por dos costados -dos variantes en simultáneo- y combatir con más determinación, la capacidad que aún hoy exhibe el nuevo coronavirus de evadir la respuesta inmune que ofrecen las de primera generación.

No se trata de un método innovador en el sentido que ya existen otras inmunizaciones que se aplican en la actualidad bajo esta metodología de “doble ataque”, y el ejemplo más cercano son las vacunas antigripales; que incluso agrupan más variantes, y se presentan como trivalentes, pentavalentes y más.

El Reino Unido fue el primer país en autorizar las dosis rediseñadas a mediados de agosto 2022, a través de la la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA, por sus siglas en inglés). Luego, el 31 de agosto pasado, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) Estados Unidos, aprobó las vacunas bivalentes contra Ómicron tras la recomendación de su panel de asesores independientes. Recientemente, también la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) avaló el uso de estas inmunizaciones.

También Argentina está comprometida en el avance, a través del desarrollo de su vacuna bivalente ARVAC Cecilia Grierson, que aparece como un claro ejemplo de los esfuerzos mancomunados entre actores públicos y privados del sistema científico argentino: la fórmula es un desarrollo conjunto entre el CONICET, la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y el Laboratorio Pablo Cassará. Se trata de una vacuna de segunda generación para dosis de refuerzo en personas ya inmunizadas.

Este desarrollo nacional sigue avanzando: la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) autorizó en los primeros días de este año el inicio de los estudios de Fase II y III. En esta próxima etapa, los objetivos serán “evaluar la seguridad, tolerabilidad e inmunogenicidad”, de acuerdo a lo anunciado por el Ministerio de Salud de la Nación.

A pesar de que las vacunas bivalentes se presentan como la mejor opción contra los nuevos sublinajes de Ómicron, tanto las autoridades sanitarias argentinas como los médicos infectólogos recomiendan aplicarse los inoculantes disponibles en el país, tanto sea como primera inyección como un refuerzo. “Sin importar las dosis que se tengan”, una vez que se superó los cuatro meses de la última aplicación es necesario sumar un refuerzo, dijo la ministra.

Las autoridades sanitarias británicas fueron las primeras en aprobar las dosis rediseñadas a mediados de agosto 2022, a través de la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA, por sus siglas en inglés).

“Las vacunas bivalentes nos están ayudando a enfrentar el desafío de un virus en constante evolución, para ayudar a proteger a las personas contra las variantes del COVD-19″, precisó June Raine, directora ejecutiva de la MHRA, tras la aprobación.

En Estados Unidos a fin de agosto, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), autorizaron el uso de vacunas bivalentes contra el COVID-19 para personas mayores de 12 años en el caso de la vacuna de Pfizer/Biontech y para mayores de 18 en el caso de Moderna. Varios estados del país empezaron a aplicarlas en estos días.

Las autoridades sanitarias de Canadá habilitaron el 1 de septiembre el refuerzo bivalente de Moderna destinado a la población adulta, y ya comenzaron a aplicarse. El Comité Asesor Nacional sobre Inmunización (NACI, por sus siglas en inglés) recomendó que las dosis bivalentes contra Ómicron se administren como dosis de refuerzo a personas mayores de 18 años al menos seis meses después de su última inyección o infección por COVID-19.

También se están aplicando en España, Alemania e Italia. Tanto la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) como el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) recomendaron para los 27 países que integran la Unión Europea las vacunas de refuerzo contra el COVID-19 rediseñada para combatir la variante Ómicron y sus sublinajes. Tras esta autorización continental, cada uno de los países miembro de la UE debe definir la estrategia y tiempos de aplicación.

España fue uno de los primeros países en anunciar la administración de las cuartas dosis con las fórmulas de segunda generación, y la campaña empezará el 26 de septiembre, con prioridad para los mayores de 80 años y personal de salud. Alemania también habilitó la aplicación de las bivalentes para la población adulta y algunas regiones ya empezaron a administrarla

Las vacunas actualizadas fueron aprobadas en Italia, el gobierno habilitó la aplicación de cuartas dosis con las fórmulas rediseñadas de Pfizer y Moderna a partir del 12 de septiembre. Están recomendadas para personas con enfermedades previas y mayores de 60 años, pero también pueden recibirlas todos aquellos que se hayan aplicado al menos las dos dosis del esquema inicial (a partir de 12 años).

En Japón secomenzó septiembre con la campaña de vacunación de refuerzo con las dosis de segunda generación, dando prioridad a los mayores de 60 años y trabajadores de la salud que no hayan recibido aún una cuarta dosis.

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