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En La Matanza, los vecinos tomaron 350 casas destinadas a familias que viven cerca del Riachuelo

Unas 350 familias de La Matanza -el partido más densamente poblado de la provincia de Buenos Aires- ocuparon un predio con viviendas a medio construir en González Catán. El lugar es conocido como Barrio ACUMAR, porque fue la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo la que comenzó las obras para reubicar a familias que viven en zonas altamente contaminadas. Sin embargo, el lugar está abandonado desde 2016.

Algunas de las casas estaban incluso preadjudicadas, según reconocen los vecinos que ocuparon el lugar, pero aseguran que varias de ellas forman parte de las tomas de viviendas a medio terminar.

En diálogo con TN, Franco, uno de los vecinos que participó de la toma, contó que las viviendas se empezaron a construir hace más de diez años, pero que nunca se terminaron y ante la necesidad, producto de la pandemia, muchas familias decidieron ocuparlas.

La toma lleva ya dos semanas y los vecinos confirmaron que tanto desde la Municipalidad de La Matanza como desde la gobernación de la Provincia “amenazan con desalojarlos”.

“Ya no aguantábamos más, es mucha la necesidad, bajó el sueldo y la gente decidió entrar y yo decidí venir con mi familia”, relató Franco y, si bien reconoció “que es una falta” la toma de viviendas, aclaró que “es por la necesidad que se está viendo, mucha gente que perdió el trabajo”.

Cuando llegaron al lugar hace 15 días, las casas no tenían ventanas ni luz, ni ningún servicio ni artefacto, sólo la estructura de material y las conexiones para la electricidad, el agua y las cloacas. Los vecinos fueron los que se encargaron de “colgar” el barrio al tendido eléctrico y de arreglar una bomba de agua que estaba abandonada, a donde todos van ahora a aprovisionarse.

En 2016 el barrio se paró de construir. Ahora cada uno entró y se fue agarrando una casa, era como una batalla campal. La que veías vacías la agarrabas”, recordó Franco y aclaró que “estaba todo abandonado”.

Las casas estaban destinadas originalmente a familias que viven a orillas del Riachuelo, en una zona muy contaminada y que la ACUMAR había decidido trasladar a un nuevo predio, más alejado de allí, un espacio de 43 kilómetros cuadrados de extensión, en el kilómetro 32 de la Ruta 3.

Si bien Franco reconoció que “había gente que tenía adjudicada” sus viviendas, confirmó que “están adentro” de la toma.

Desde el domingo 23 de agosto las 350 viviendas están ocupadas por familias matanceras. “Todo está a medio hacer”, porque “se robaron todo, lo destruyeron” cuando la ACUMAR abandonó las obras, remarcó Franco.

Muchas de las casas no tienen ni siquiera baño y los vecinos se las “rebuscan” para vivir un poco mejor. “Mucha gente está invirtiendo lo poquito que tiene en arreglarlo, pero con miedo, porque amenazan constantemente” con el desalojo, explicó Franco y precisó que les dicen “que van a entrar a la 1 o 2 de la mañana con orden o sin orden a desalojar”.

Incluso remarcó que el mismo domingo de la toma “llegó gente del municipio diciendo que teníamos menos de diez minutos para irnos” y que “hace cinco días era todo Infantería con los escudos parados, con palos, y no dejaron ingresar ni salir a nadie del predio”.

A los vecinos les dijeron que la Policía Bonaerense realizará próximamente un censo para saber cuántas familias y personas están en el lugar.