El chip más pequeño del mundo tiene el tamaño de un ácaro y puede ser inyectado con una aguja hipodérmica

Se trata de un nuevo dispositivo miniatura, del tamaño de un ácaro del polvo, que en no mucho tiempo podría ser introducido en el organismo mediante una aguja hipodérmica para controlar circunstancias médicas.

El objetivo central de esta novedosa investigación es obtener la mayor cantidad de datos sobre el organismo en el cual el chip inalámbrico se encuentra implantado, mediante un sofisticado sistema de ultrasonido.

El estudio, publicado en la revista Science Advances a principios de mayo, indica que el pequeño circuito integrado ocupa un volumen de menos de 0,1 mm3 y que solo es visible con la ayuda de un microscopio.

Al tratarse de una tecnología tan nueva y tan sensible por su tamaño, el equipo debió instalar una especie de ‘antena’ en la parte superior del chip para lograr alimentarlo y comunicarse de forma inalámbrica mediante el uso de ultrasonidos.

“Queríamos ver hasta dónde podíamos empujar los límites para construir el chip funcional más pequeño posible”, relató la semana pasada el científico Ken Shepard, quien lidera el proyecto. Y añadió: “Se trata de una nueva idea de ‘chip como sistema’: es un chip que, por sí solo, sin nada más, es un sistema electrónico de funcionamiento completo”, especificó el especialista.

Finalmente, el científico declaró que este avance tecnológico debería ser considerado “revolucionario para el desarrollo de dispositivos médicos implantables miniaturizados e inalámbricos” con el fin de “detectar diferentes cosas, usarse en aplicaciones clínicas”, o también, “aprobarse para uso humano”.