Alerta violeta por las altas temperaturas: cuáles son los síntomas del golpe de calor y cómo evitarlo

La Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense presentaba este lunes cielo despejado por la mañana algo nublado por la tarde, vientos del sector norte rotando al este y una temperatura de entre 25 grados de mínima y 35 de máxima, por lo que sigue la ola de calor, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Para este martes, el organismo prevé una jornada con cielo mayormente nublado por la mañana y luego con tormentas aisladas, vientos de sectores variables y una temperatura en ascenso que se ubicará entre 25 grados de mínima y 35 de máxima.

El miércoles, en tanto, está pronosticado cielo nublado, vientos del sector suroeste rotando al noreste y una temperatura en descenso, que tendrá una mínima de 23 grados y una máxima de 33.

¿Cuáles son los niveles de alerta por calor?

VERDE: Sin efecto sobre la salud y sin peligro sobre la salud de la población.

VIOLETA: Se esperan fenómenos que pueden presentar inconvenientes o dificultades en el normal desenvolvimiento de la vida social.

AMARILLO: Efecto leve-moderado. Pueden ser peligrosas, sobre todo para los grupos de riesgo: bebés y niños pequeños, mayores de 65 años y enfermos crónicos.

NARANJA: Efecto moderado-alto. Pueden ser muy peligrosas, especialmente para los grupos de riesgo.

ROJO: Efecto alto-extremo. Muy peligrosas. Pueden afectar a todas las personas saludables.

Recomendaciones para evitar los efectos del intenso calor

Aumentar el consumo de líquidos sin esperar a tener sed para mantener una hidratación adecuada.

No exponerse al sol en exceso, ni en horas centrales del día (entre las 11 y las 17 horas).

Evitar las bebidas alcohólicas o muy azucaradas.

Evitar comidas muy abundantes.

Ingerir verduras y frutas.

Reducir la actividad física.

Usar ropa ligera, holgada y de colores claros; sombrero, anteojos oscuros.

Permanecer en espacios ventilados o acondicionados.

Recordar que no existe un tratamiento farmacológico contra el golpe de calor y sólo los métodos clásicos, citados arriba, pueden prevenirlo y contrarrestarlo.

Ante dolor de cabeza; vértigos; náuseas; confusión; convulsiones y pérdida de conciencia; piel enrojecida, caliente y seca; respiración y pulso débil, y elevada temperatura corporal (entre 41 y 42 grados centígrados), se deberá actuar de la siguiente manera:

Trasladar al afectado a la sombra, a un lugar fresco y tranquilo.

Hacer que mantenga la cabeza un poco alta.

Intentar refrescarlo, mojándole la ropa, aplicarle hielo en la cabeza, darle de beber agua fresca o un poco salada, y solicitar ayuda médica

«El uso de barbijo en verano sumando a realizar las tareas habituales como pueden ser caminar, realizar compras, trámites, etc no incrementa en demasía la demanda fisiológica de oxígeno, si es que todas ellas se realizan de forma tranquila y tomando los recaudos pertinentes, en relación a las recomendaciones clásicas sobre la prevención del golpe de calor. la clave está en poder reconocer la necesidad de mantenerse hidratado. Las personas mayores, por la edad, se vuelven menos sensibles a sentir sed, por lo que deben recordar y tener como hábito tomar agua. Cuando la temperatura sube y comienzan los síntomas el cuerpo puede haber perdido cantidades significativas de líquidos, que se deben reponer de forma constante« [doctor Damián Zopatti]