Por qué hace bien la masturbación

Cada 7 de mayo, desde 1995, se conmemora el Día Mundial de la Masturbación. Luego de muchos años de ser un tema tabú, hoy es considerada de otro modo. Esta práctica es sana, natural y tiene muchos beneficios, dicen expertos en sexología. Su aporte va desde lo físico hasta lo psicológico.

“La masturbación no hace daño. Tampoco interfiere con las relaciones con otras personas, son dos cosas paralelas”, aclara a Con Bienestar la sexóloga y psicóloga del Hospital de Clínicas, Viviana Wapñarsky (M.N. 24.433).

“Cada uno se puede masturbar como quiere, acá no hay reglas. Sirve para darnos pistas y enseñarnos que es lo que nos gusta, cómo excitarnos y que es lo que dispara nuestros orgasmos”, explica.

Una ventaja de la masturbación es que ayuda a liberar endorfinas, producto de la satisfacción del orgasmo. Junto con la oxitocina y la vasopresina, son componentes químicos asociados con el sueño. También aporta dopamina, que está asociada con un fuerte sentimiento de bienestar.

El día de la masturbación se conmemora cada 7 de mayo desde 1995. (Foto: Adobe Stock).
El día de la masturbación se conmemora cada 7 de mayo desde 1995. (Foto: Adobe Stock).

“No es necesario repetir lo que hacemos solos con otras personas. Lo que hacemos solos, queda en la intimidad. Lo que se hace con una pareja es buscar un encuentro, no un orgasmo”, diferencia la especialista.

Un aspecto que beneficia a las mujeres es que favorece la lubricación y reduce la sequedad vaginal. Por otro lado, masturbarse durante la menstruación alivia las molestias generales del periodo.

“Siempre es bueno explorarse, aceptarse, darse el tiempo, buscar fantasías, buscar recuerdos de alguna pareja, encontrar qué cosas nos despiertan el deseo”, sugiere Wapñarsky y señala la importancia de lavarse las manos antes y después. “Hay que sacar los conceptos de lo que está bien y lo que está mal para que todo fluya”, propone.

El efecto sobre la autoestima también es positivo. Conocer el propio cuerpo hace que las personas se sientan más cómodas consigo mismas. Aporta seguridad y confianza, que son afrodisíacos muy potentes.

La práctica sexual es de cada uno y se comparte con quien uno quiera. Apropiarse de eso es básico para saber lo que se quiere.