La historia del cineasta depredador sexual de chicos que se suicidó con cianuro en Córdoba: conectan casos en Inglaterra, Francia, India, España y Argentina

Hace cuatro meses el cineasta Iván Noel se suicidó en su motorhome en un campo de Alta Gracia, Córdoba. Iván Noel era un nombre artístico que adoptó años atrás en España. Era más fácil de pronunciar en castellano que su verdadero nombre: Yves Noel Couldrey. También le permitía poner distancia con la sórdida realidad de un hombre condenado dos veces en Francia por producción de material pornográfico infantil y abusos sexuales de niños.

Dos días antes de su muerte, el diario La Voz reveló que había sido acusado de abuso sexual por tres adolescentes cordobeses que actuaron en una de sus películas, Cordero de Dios. Ahora la revista francesa Society, que investigaba a Couldrey desde abril, reveló más casos de pedofilia y pornografía pedófila en Inglaterra, Francia, India, España y Argentina.

Creo que se mató porque se vio acorralado, esta vez no tenía a donde huir. Salió corriendo de la India, a Francia no podía volver, de España se fue de un día para otro. Estaba al pie de la pared, iba a tener que enfrentar a la Justicia y al escrache de la sociedad”, dijo a TN el periodista francés Guillaume Vénétitay, uno de los tres autores de la investigación de Society, junto a Emmanuelle Andreani y Léo Ruiz.

El artículo de nueve páginas, titulado “Iván Noel, itinerario de un pedocriminal”, devela el modus operandi y aspectos de la vida del hombre de 52 años, un “pederasta multirreincidente” que hasta el día de su muerte acosó a la que fue su primera víctima conocida.

Según dijo Vénétitay, dos días antes de matarse Noel también les mandó una carta de ocho páginas en la que negaba las acusaciones de abusos y criticaba una “sociedad intolerante” y la “moral occidental”, palabras que retomó en un video de despedida en las redes.

El video de despedida de Iván Noel y otro privado a una de sus víctimas

Horas antes de suicidarse, Iván Noel publicó un video en YouTube titulado “El adiós sin tristezas de Iván Noel”. En el clip que firmó como “Yves, el Iván” negaba los abusos y aseguraba: “Nunca fui capaz de hacerle daño a la gente, mucho menos a los más vulnerables”.

“Pongo fin a mi capítulo sin depresión ni tristeza, ni con ningún tipo de arrepentimiento ni amargura, sino como Max (aludiendo a un amigo que hace años tomó la determinación de quitarse la vida tomando una pastilla letal) de forma lógica y clara”, expresó en el video en el que se lo ve colocarse guantes para maniobrar un frasco de cianuro de potasio.

El video que le mandó a su víctima: “Cuando recibirás esto, ya no seré de este mundo”

Este no fue el único video que grabó el cineasta y músico antes de su muerte. Según reveló Societytambién le mandó uno a la persona que es su primera víctima conocida, Alexandre Melin, un francés de 43 años.

“Cuando recibirás esto, ya no seré de este mundo. Francamente, me estaba preguntando ¿quién sería el primero: vos o yo? Vos, obviamente, porque tenés problemas. Yo, porque hace años que estoy harto, que no quiero continuar esta vida absurda con esta raza humana absolutamente grotesca”, le dijo.

El abuso de Iván Noel a Alexandre Melin

Melin tenía 11 años cuando conoció a Iván Noel. Fue en un campamento de verano para músicos, en Inglaterra, en 1989. El cineasta, entonces de 21 años (aunque le dijo a Melin que tenía 19) entabló una relación de “amistad” con el chico solitario antes de abusar de él en su carpa. Cómo muchos agresores sexuales, le dijo que “no contara nada a nadie”, que era “un secreto”. También le habló de una “iniciación que data de la Antigüedad griega”.

Dos años más tarde, Iván Noel apareció en Meudon, la ciudad de las afueras de París donde vivía Melin. Se había hecho amigo de la familia y los abusos, cada vez más violentos, continuaron durante dos años. Fue hasta la primera detención de Noel, en 1992, mientras trabajaba en un campamento de verano.

Dos años de cárcel por videos de abusos a niños en situación de calle

Noel había cometido un “error”: dar a revelar a un laboratorio fotográfico un rollo con imágenes de niños desnudos. Los empleados del lugar descubrieron con horror las fotos obscenas y alertaron a la policía. En los allanamientos en su casa los investigadores encontraron revistas pedófilas y más imágenes de abusos de niños.

Se comprobó que Iván Noel, entonces de 25 años, trabajaba para Bernard Alapetite, un empresario que lideraba una red de pornografía infantil en Europa. Para él grabó una película con tres adolescentes rumanos en situación de calle, a los que pagó entre 600 y 1000 francos para realizar escenas de sexo.

Noel reconoció ante la policía haber manoseado a uno de los nenes, de 14 años. En 1993, fue condenado a dos años de cárcel por producción de pornografía infantil.

A Melin, le llevó décadas y años de terapia aceptar que había sido víctima de una violación y denunciar el caso ante la Justicia. La primera vez que lo hizo, en 2010, el caso fue archivado. Entonces Melin contrató un abogado que movió la causa y logró finalmente que el cineasta fuera condenado en ausencia en 2019 a 12 años de cárcel por el delito de abuso sexual con acceso carnal.

De la India a Córdoba, el modus operandi de Iván Noel

La investigación de Society pone en evidencia el modus operandi de Iván Noel: “En cada una de sus paradas alrededor del mundo, Couldrey repetirá la misma rutina. Seducirá a los padres de niños con sus habilidades interpersonales y ofrecerá sus servicios como profesor a domicilio… La mayoría cae bajo el hechizo de este políglota con aire erudito, divertido, intrépido, un artista polifacético que lo hace todo, desde la música hasta la cámara”.

Noel no era solo un trotamundos por gusto, lo era por necesitad. En cada oportunidad, interrumpía de un día para el otro su estadía en algún país cuando se lo comenzaba a vincular con presuntos abusos.

Su primer destino tras salir de la cárcel fue la India, donde trabajó como tutor en una familia acomodada de Puducherry. Luego, en la localidad de Palayapattinam, ayudó a la creación de un orfanato en el que vivían unos 45 niños.

A los pocos meses, la policía de ese país pidió colaboración a Interpol y Scotland Yard para investigar un presunto abuso sexual en contra de un niño de ese hogar (en los papeles,”el francés” tenía nacionalidad británica). Iván Noel denunció un complot en su contra y armó las valijas. Destino: España.

Recaló en Jerez de la Frontera, en Andalucía, donde comenzó a dar clases de inglés, francés y teatro a chicos. También rodó su primera película como cineasta independiente, En tu ausencia (2006). Para ello, buscó entre sus alumnos a su “elegido”: entonces de 10 años, al que también dio lecciones de guitarra. La película narra el paso de la niñez a la adolescencia, el descubrimiento de la sexualidad en un niño y causó impresión en círculos pedófilos con sus escenas de desnudez infantil.

Luego Noel se mudó a Sevilla, donde hizo de otro nene, Manuel, su nueva estrella. La madre del chico, Marisol, se mantuvo alerta ante los regalos caros que un sospechoso productor estadounidense vinculado al cineasta le hizo a su hijo: una computadora Mac, una cámara de fotos… Tras investigar en la web, la mujer descubrió que fotos y extractos de las películas de Noel circulaban en sitios de pornografía pedófila y cortó toda relación con él.

Una salida abrupta de España

Poco después, un día de 2010, Marisol recibió una llamada de Noel. El director de cine le decía que vaya a buscar su gato en su casa, porque sino el felino iba a morirse de hambre. Él ya se había esfumado.

Además de la mascota, Noel había dejado atrás “sus computadoras, su material informático, sus esquíes, sus cuatro guitarras eléctricas” y su auto estacionado frente al edificio, enumeró Society. Esta vez el cineasta puso rumbo a Buenos Aires, donde alquiló un departamento en el barrio de Belgrano, antes de radicarse finalmente en la localidad de Jesús María.

En Córdoba Noel se casó, tomó la nacionalidad argentina y grabó una seguidilla de películas como Vuelve (2012), Limbo Ellos Volvieron (2015). El denominador común de sus diez largometrajes es que en todos actúan decenas de chicosLimbo, por ejemplo,trata de un orfanato de vampirosRechazados es sobre un grupo de niños que comen un fruto prohibido y se convierten en brujos y Cordero de Dios narra la historia de un internado de curas.

Según Society, algunos de los técnicos que contrató se sorprendieron de que Noel esté siempre rodeado de nenes. “El francés”, como se lo conocía en Córdoba, los tranquilizó con una historia de maltratos por parte de un padre alcohólico.

Una segunda cámara y las visitas de mecenas en los sets

La revista francesa reveló también que en los sets de sus películas “además de la cámara oficial, una segunda, más pequeña, circulaba por todas partes y grababa la intimidad del rodaje, fuera de la vista de los padres presentes”. Esos fragmentos son los que aparecieron en diversos sitios de pornografía infantil y en sitios de pedófilos, según Society.

En los rodajes en Córdoba también se manifestaron algunos de los “mecenas” del cineasta: un estadounidense de 70 años, un ciudadano polaco…. Es que Noel financiaba sus películas mediante campañas de crowdfunding cuyos links aparecían en foros de pedofilia infantil como boychat y boywiki. Los mayores donantes tenían como “premio” el derecho de asistir al rodaje.

“Sos muy lindo”, » Veo que creciste desde la película”, “¿Hola, cuánto tenés?”… según pudo comprobar TN, los mensajes que hombres mayores de Ucrania, EEUU y países árabes dejaron en la página de Facebook de uno de los niños actores argentinos dejan poco lugar a dudas sobre el ámbito en que circulan las producciones de Noel.

El día que Noel fue detenido en el aeropuerto de Córdoba

Tras la denuncia de Melin, la Justicia francesa pinchó el teléfono de familiares de Noel en 2015. Es así cómo pudieron escuchar como en una llamada a su mamá hacia apología de la pedofilia: “Christian, el alemán, está casado, tiene dos hijos y a nadie le molesta que se enamore de chicos. Él mismo lo admite y nadie tiene problemas con eso. Incluso habla de eso, pero tiene una vida perfectamente respetable, aparte de esta pequeña cosa”.

En otra llamada, le contó que iba a viajar al festival de cine de Porto, en Portugal. La Justicia francesa emitió entonces una orden de captura internacional y el 26 de febrero de 2016 Noel fue detenido en el aeropuerto de Córdoba. Pasó unos meses en la cárcel, hasta que la Justicia federal decidió rechazar el pedido de extradición al considerar que el delito estaba prescripto para las leyes argentinas.

Antes de ser condenado en 2019, Iván Noel le escribió al juez una insólita carta en la que aseguraba que Melin “lo había amado” y actuaba por despecho. El cineasta siguió con el acoso a su víctima. Le mandó mensajes con insultos en los que lo tildaba de “maldito mentiroso revisionista”, “parásito”, y lo acusaba de “inventarse traumas”. A los periodistas de Society, Melin dijo haber sentido “alivio” al enterarse de la muerte de su abusador.

Pocos meses antes de que se hicieran públicas las denuncias de tres de sus jóvenes actores, Iván Noel había dejado Jesús María por la cercana localidad de Alta Gracia, donde abrió una escuela de actuación y rock para niños de entre 8 y 14 años. “Las clases de teatro sirven para que los niños tímidos o introvertidos se abran”, dijo entonces el cineasta y depredador a un medio local. La historia estaba lista para repetirse.