La escalofriante confesión de una mujer que asesinó a su marido en Río Gallegos: “Lo maté y escondí el cuchillo detrás de la heladera”

El cuerpo de Vicente Maillo, un reconocido comerciante de la ciudad de Río Gallegos, fue encontrado con tres puñaladas en su casa el 16 de noviembre de 2017. Desde entonces, la principal hipótesis puso el foco en su esposa, los dos hijos y un presunto sicario que habrían contratado para asesinarlo porque no los había incluido en la herencia.

“Yo lo maté y escondí el cuchillo detrás de la heladera”, dijo después de tomar un trago de agua Susana Reina, la viuda de Maillo, ante la atenta mirada de los jueces y los fiscales en la primera audiencia del juicio por el homicidio de su marido ocurrido hace tres años y medio.

Tras la confesión, la mujer intentó despegar a sus dos hijos del crimen, aunque por el momento siguen detenidos, y sostuvo que sufría violencia de género por parte de la víctima. “El estado psicológico, los maltratos que tenía y un montón de cosas que contó Reina están probados en el expediente”, afirmó por su parte el abogado de la acusada, e insistió: “Había violencia de género”.

El letrado aseguró además que no existen “pruebas materiales” para imputar a los hijos de Reina (hijastros de Maillo) ni al presunto sicario. Todos ellos llegaron al debate acusados por “homicidio agravado por el vínculo, consumado con alevosía a través de una promesa remuneratoria y con el concurso premeditado de dos o más personas”.

En tanto, la suegra del comerciante asesinado, María del Carmen Spiritoso, también estuvo imputada y en su momento dijo ser la autora del crimen y recibió prisión domiciliaria, pero murió hace dos años. Tras su muerte, el avance de la investigación vinculó al resto de los acusados con el homicidio y el fiscal sostiene que “todos son culpables”.

Encontraron dos cuchillos con los que Susana Reina habría apuñalado a su marido

Reina no solo admitió en el juicio haber asesinado a Maillo, sino que reveló que actuó con un arma que todavía se encontraba en la vivienda, por lo que el tribunal ordenó una inspección ocular en el lugar que se llevó a cabo ayer por la tarde.

Dos cuchillos de color negro fueron encontrados en el motor de la heladera ubicada contra una de las paredes de la cocina de la casa que la viuda compartía con Vicente Maillo. Estaban escondidos junto a una vaina del mismo color.

Homicidio

 Vicente Maillo moría apuñalado en su casa de Río Gallegos, en Santa Cruz. Su familia entonces denunció que habían sufrido una entradera y hasta compartieron en las redes sociales su tristeza y cuándo iba a ser el sepelio del hombre. Sin embargo, la causa dio un giro inesperado tras la confesión de la suegra de la víctima. Lo mataron para cobrar su herencia.

Una suma cercana a los 17 millones de pesos fue lo que unió en su codicia a sus hijastros José Maximiliano Maillo y Luis Gabriel Maillo; a su esposa, Claudia Susana Reina; y a su suegra, María del Carmen Espiritoso, de 83 años, cuando se enteraron que Vicente pensaba repartir en vida ese dinero con otros familiares.

Entonces, planearon al detalle cómo deshacerse de él. Contrataron a un sicario y simularon un robo que en realidad nunca existió. El resultado de la autopsia después marcó la primera contradicción con esa versión. Reveló que la víctima había sido sedada antes de que lo mataran en su cama con cuatro puñaladas en el pecho y una en el cuello.

Pero la prueba más contundente llegó cuando revisaron las cámaras de seguridad y vieron a Reina entrando a la vivienda junto con el asesino. Tampoco obraron en su favor los mensajes de texto y de voz de los celulares de los cuatro involucrados. Ya no quedaban dudas. El crimen había sido planeado y todos fueron detenidos.

Recién entonces se quebró la suegra y confesó haber sido la autora intelectual del asesinato, aunque no está claro aún si lo hizo agobiada por la culpa o para quitarle responsabilidad al resto de sus familiares. La policía sigue buscando mientras tanto al sicario, que escapó y sería de Buenos Aires.