El presidente de Argentina celebra el nacimiento de su segundo hijo

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, ha sido padre por segunda vez a los 63 años. A la 1.21 horas del lunes, su pareja, Fabiola Yáñez dio a luz por cesárea a Francisco, un bebé de poco más de 3,50 kilos al que nombraron Francisco, en honor al Papa. La noticia fue confirmada por Fernández de madrugada, con un mensaje que subió a su cuenta en Instagram. “Con tu madre @fabiolaoficialok estamos inmensamente felices. Bienvenido a la vida!!!”, escribió el presidente, junto con la foto de la impresión de la planta de los pies del niño. “Es un momento único. Siempre dije que el momento más feliz de mi vida fue cuando nació Estanislao [su primer hijo, nacido hace 27 años de un matrimonio anterior]. Es un momento muy gratificante”, dijo Fernández ya de mañana en una entrevista radial.

Fabiola Yáñez, de 40 años, quedó embarazada cuando Fernández ya era presidente. Poco a poco fue abandonando sus tareas protocolares, hasta que en el último tramo de su embarazo ya no se la vio acompañando a su marido en los actos oficiales. Francisco es el primer hijo de Yáñez, una periodista y actriz que conoció al presidente Fernández cuando éste se encontraba alejado de la política activa, luego de ser jefe de ministros de Néstor y Cristina Kirchner entre 2003 y 2008.

El presidente ya había anticipado que su segundo hijo se llamaría Francisco, por el argentino que hoy ocupa la jefatura de la Iglesia Católica. “El nombre de Francisco tiene mucho que ver con el Papa, ese nombre representa mucho de lo que el Papa representa como líder. Es bien sabido que no soy católico practicante, pero sí reconozco en él un líder moral de estatura enorme y es grato que lleve su nombre, como Francisco de Asís también”, dijo Fernández.

Es la primera vez en 100 años que un presidente argentino es padre mientras está en funciones. La novedad, sin embargo, no lo era tanto en el siglo XIX. Nicolás Avellaneda, presidente entre 1874 y 1880, tuvo, por ejemplo, cuatro hijos durante sus seis años de mandato.

La llegada de Francisco dio un poco de aire fresco a Alberto Fernández. La crisis económica y las tensiones que resquebrajan su coalición de Gobierno, Juntos por el Cambio, le quitan el sueño desde hace semanas. Tanto que el bebé logró romper el hielo que mantiene con su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, con quien ya no habla ni siquiera por teléfono. La expresidenta, responsable de que Alberto Fernández esté hoy en la Casa Rosada, envió flores a la pareja presidencial y subió un breve texto en redes: “Felicidades para ambos y buenaventura para Francisco”.

El presidente Fernández anunció que no tomará licencia alguna, y que mientras su pareja se recupera de la cesárea trabajará desde la clínica donde nació Francisco. “Ahora está entrando un asesor”, dijo durante la entrevista con Radio 10. Consultado sobre si finalmente habrá cambios en su Gabinete de ministros, un rumor que ha tomado alas, Fernández respondió a tono con las circunstancias: “Ahora tengo que pensar en el cambio de pañales”.